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Las fluctuaciones hormonales que se producen en el ciclo
estral de la perra nos ayudan a determinar el momento de la
ovulación, y por tanto el periodo de máxima fecundidad. Las
dos hormonas que presentan mayor utilidad son la
progesterona y la LH (hormona luteinizante).
A
lo largo del ciclo los valores hormonales de LH discurren de
forma basal hasta producirse un pico 48 horas antes de la
ovulación, así si somos capaces de encontrar el pico
hormonal en sangre, podremos predecir con toda seguridad
cuando se va a producir la ovulación. El inconveniente de
esta determinación hormonal es que el pico de esta hormona
es muy rápido, y la vida media en sangre de la LH es muy
corta, por lo que tendríamos que sacar sangre dos veces al
día para asegurarnos de encontrar este pico, con el
consiguiente encarecimiento del proceso y trastorno para el
animal y propietario, así pues el uso de esta hormona queda
sólo para casos muy concretos.
La otra hormona con valor predictivo es la progesterona, su
elevación desde niveles basales hasta valores superiores a
10 ng/ml nos ayuda a determinar los mejores momentos para la
monta o inseminación. La determinación de progesterona se
realiza de forma seriada, un solo valor muchas veces no es
útil para hacer el seguimiento, y nos vemos obligados a
valorar varias muestras para hacer la curva hormonal.
Generalmente se realiza el seguimiento del celo mediante
frotis vaginales, y cuando encontramos un 60 – 70 % de
células planas o queratinizadas comenzaremos con las
determinaciones en sangre cada 24 o 48 horas según el tipo
de análisis que realicemos.
Es importante diferenciar las dos técnicas existentes para
la valoración de la progesterona en sangre:
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RIA:
Radio inmuno análisis, se trata del método mas preciso
al darnos un valor numérico concreto (método
cuantitativo) obtenido mediante la técnica analítica más
fiable. Como inconveniente encontramos su precio,
dificultad de realización, y que por desgracia no
siempre se encuentra disponible, o que cuando disponemos
de un laboratorio que lo realiza, este se demora en dar
los resultados más tiempo del debido. Su uso se reserva
muchas veces a posteriori después de un celo en el que
no se ha conseguido una gestación, las muestras
obtenidas de suero se pueden almacenar congeladas y
enviarse mas tarde para hacer la curva hormonal precisa
y ayudarnos a comprender posibles errores.
-
Enzima inmuno análisis, ELISA se trata de kits menos
precisos, más baratos, fácilmente disponibles, y de
rápida ejecución. Pueden ser cuantitativos, con mayor
precisión, disponibles en los laboratorios, o
semicuantitativos que nos dan resultados en rangos de
progesterona según la percepción de un color que nos
ofrece el kit, tienen como ventaja su rapidez pudiendo
realizarse en cualquier clínica, y presentan como
inconveniente su menor precisión ya que la intensidad
del color que obtenemos como resultado dependerá de la
temperatura ambiente, la calidad de la muestra de suero
( que no haya hemólisis, etc. ), este método detecta con
mayor eficacia los valores más altos y más bajo.
La ovulación se produce por efecto de la hormona
luteinizante (LH). El día en que la LH aumenta es el día 0.
La ovulación tiene lugar 2 días después de este pico de LH.
Después de producida la ovulación, los ovocitos necesitan de
2 a 3 días para madurar, y los óvulos maduros viven de 48 a
72 Hs. Por lo tanto, el período de mayor fertilidad en la
perra será en los días 5 y 6 después del aumento de la LH.
El aumento en los niveles de progesterona corresponden con
el pico de LH, por lo tanto su dosaje nos permitirá precisar
el momento de la ovulación con relativa exactitud.

De acuerdo con la
figura, los niveles de progesterona son bajos antes de la
ovulación (entre 0 y 1 ng/ml). Cuando la progesterona
comienza a aumentar se produce el pico de LH (día 0). Los
niveles de progesterona continúan aumentando los días
siguientes. La preñez sólo será posible si los óvulos están
maduros (2 días después de la ovulación) y el esperma viable
(5 días ± 2). En el 20 % de las perras la ovulación se
produce fuera del período comprendido entre los días 10 y 14
a partir del inicio del celo. También sabemos que hay un 20%
de perras que ovulan con niveles distintos de
progesterona, algunas mucho antes, con progesteronas de 1-2
ng/ml, y otras mucho después, con más de 10 ng/ml. Son casos
que se salen de la norma, y sólo los podemos identificar
cuando nos falla la regla general, pero no son casos raros,
son sólo menos frecuentes.
Interpretación
para determinar el momento ideal de la inseminación
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<1 ng/ml |
Concentración basal de
progesterona en sangre. Anestro o pro-estro temprano. Si es pro-estro
temprano, realizar citología, vaginoscopia y analizar de nuevo
progesterona cuando se observen signos evidentes del final del pro-estro
o estro temprano. |
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1-4 ng/ml |
La progesterona pre-ovulatoria
aumenta. Generalmente el pico de LH se observa cuando la
Progesterona es de 2ng/ml o cuando la Progesterona ha aumentado con
respecto a valores anteriores. |
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4-8 ng/ml |
Alrededor de la ovulación |
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6 - 10 ng/ml |
Periodo al final de la maduración
de los ovocitos, expulsión de los cuerpos polares e inicio de la
receptividad de ovocitos. |
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> 8 ng/ml |
La perra es fértil; se determina
el momento de IA o monta dependiendo del tipo de semen utilizado
(fresco, refrigerado o congelado), según el número y tipo de
inseminaciones. El segundo servicio se realizará a las 24 o 48 horas
después de la primera, dependiendo del tipo de semen utilizado
(fresco, refrigerado, congelado). |
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> 20 ng/ml |
En muchas perras el cervix se
cierra y la IA vaginal no tendrá éxito. En estos casos se puede
aplicar la IA transcervical. |
Interpretación
con perras gestantes
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2 ng/ml |
Valor mínimo de progesterona
necesario para mantener la gestación. |
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< 2 ng/ml |
La progesterona desciendo por
debajo de 2 ng/ml entre 12 a 48 horas antes del inicio del parto. Si
la progesterona es < 2ng/ml y no hay signos evidentes de parto, se
debe valorar la necesidad de realizar una cesárea. |
La citología
vaginal, la vaginoscopia y la determinación de niveles de
progesterona, son pruebas que se complementan entre sí y
cuando son aplicadas en forma dinámica (por repetición
seriada), constituyen una
excelente herramienta para el éxito de la reproducción
canina. No son recomendables las técnicas por sí solas ni un procedimiento no
dinámico de éstas.
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"Etapas en la vida del Mastín del Pirineo" |
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